El
HiSilicon Kirin 960 representó un avance notable en su momento. Este procesador se fabricó utilizando el entonces avanzado proceso de 16 nm. Esto aseguró un buen equilibrio entre potencia de cálculo y consumo de energía. Internamente, el chip se basaba en una arquitectura híbrida. Combinaba potentes núcleos
Cortex-A73 con núcleos Cortex-A53 de bajo consumo.
Esta combinación permitió un rendimiento general considerable para las tareas cotidianas. En particular, los núcleos
Cortex-A73 ofrecieron un aumento significativo en la velocidad de procesamiento. Las aplicaciones se ejecutaban de forma más fluida y la multitarea era más cómoda. Pudimos observar lo bien que funcionaba esto para la época.
La unidad gráfica integrada ARM Mali-G71 MP8 era responsable del
rendimiento visual. Ofrecía una base sólida para los juegos móviles y la reproducción de vídeos de alta resolución. Con 4 MB de caché de nivel 3, el procesador podía almacenar datos en caché de forma eficiente. Un ancho de banda de memoria máximo de 13 GB/s también permitía un acceso rápido a los datos.
El
HiSilicon Kirin 960 demostró ser un SoC fiable. Cumplió con los requisitos de su época con gran éxito y ofreció una configuración general equilibrada.
- Núcleos de CPU avanzados
- Gran rendimiento gráfico
- Fabricación eficiente
- Configuración general equilibrada