El
Samsung Exynos 8890 fue
un procesador notable. En su día desempeñó
un papel central en muchos dispositivos móviles. Se basaba en
una arquitectura híbrida avanzada. Esta consistía en cuatro potentes núcleos
Exynos M1 especialmente desarrollados. Además, contaba con cuatro eficientes núcleos
Cortex-A53.
Esta combinación permitió un
rendimiento equilibrado para diversas tareas. Se fabricó utilizando el entonces ultramoderno proceso de 14 nm. Esto contribuyó significativamente a su buena eficiencia energética. Esto fue crucial para la duración de la batería de los dispositivos móviles.
La solución gráfica integrada, una ARM Mali-T880 MP12, proporcionó una visualización convincente. Los juegos y el contenido multimedia se podían disfrutar sin problemas. Con una caché de nivel 2 de 2 MB, el procesador soportaba el procesamiento rápido de datos. Pudimos comprobar que este concepto de diseño estaba realmente bien pensado en su momento.
Creó una base sólida para experiencias móviles exigentes. Al mismo tiempo, demostró la experiencia de Samsung en el desarrollo de chips. La tecnología ha evolucionado rápidamente desde entonces. Sin embargo, el Exynos 8890 sigue siendo un hito importante. Pertenece a la historia de los chipsets móviles.
Representa una era de progreso significativo.
- Arquitectura híbrida (Exynos M1 / Cortex-A53)
- Fabricación de 14 nm
- Gráficos ARM Mali-T880 MP12
- Caché de nivel 2 de 2 MB