El
HiSilicon Kirin 620 fue en su día un procesador de uso común en dispositivos móviles. Proporcionaba una base sólida para muchas tareas cotidianas. Fabricado con el proceso de 28 nm, este chip demostró una notable
eficiencia energética. Esta era una de sus características más destacadas, que influía positivamente en la duración de la batería de los dispositivos.
La arquitectura
Cortex-A53 desempeñó un papel importante. En aquel momento nos sorprendió lo bien que funcionaba esta combinación en la práctica.
Además, el
HiSilicon Kirin 620 disponía de una
unidad gráfica integrada. La ARM Mali-450 MP4 proporcionaba una visualización decente de los contenidos.
Permitía la reproducción fluida de vídeos. Incluso los juegos sencillos funcionaban sin grandes tirones. Esto convirtió al chip en una opción fiable para los smartphones de su época. Ofrecía un rendimiento equilibrado para el mercado de entonces. Su amplia compatibilidad también era una ventaja.
Por lo tanto, era una solución rentable y estable. Siempre ofrecía un rendimiento fiable para su área de aplicación.
- Alta eficiencia energética
- Unidad gráfica ARM Mali-450 MP4 integrada
- Rendimiento fiable para las tareas cotidianas
- Solución rentable y estable