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MediaTek MT6595M representó en su momento una solución destacable para dispositivos móviles. Fabricado con un proceso de 28 nm, ofrecía un buen equilibrio entre eficiencia y rendimiento. Particularmente notable es la solución gráfica integrada, una PowerVR G6200. Proporcionaba experiencias visuales atractivas y era adecuada también para las aplicaciones multimedia y juegos de la época.
Nos sorprendió positivamente el rendimiento gráfico que ofrecía este SoC. La arquitectura subyacente
Cortex-A9 contribuyó significativamente al sólido rendimiento general. Con 2 MB de caché de nivel 2, los datos utilizados frecuentemente estaban disponibles rápidamente. Un ancho de banda de memoria máximo de 15 GB/s apoyaba el intercambio de datos fluido.
Este versátil procesador se utilizó en muchos teléfonos inteligentes de su época. Ofreció allí a los usuarios una experiencia convincente. Este SoC sentó una base importante para MediaTek en el sector móvil.
- Gráficos integrados PowerVR G6200
- Fabricación eficiente de 28 nm
- Arquitectura sólida Cortex-A9
- Caché de nivel 2 de 2 MB