El
Intel Celeron 1005M demostró ser una buena opción para los portátiles de nivel de entrada. Se basa en la arquitectura de bajo consumo
Ivy Bridge U, que fue optimizada para dispositivos móviles. Se fabricó utilizando el entonces muy avanzado proceso de 22 nm. Esto permitió una eficiencia energética notablemente buena, lo cual fue particularmente crucial para la duración de la batería.
Observamos que este procesador manejaba de manera fiable las tareas cotidianas. Navegar por Internet, escribir correos electrónicos o el simple procesamiento de textos siempre funcionaron sin problemas. La
Intel HD Graphics (Ivy Bridge GT1) integrada también ofrecía un rendimiento gráfico completamente adecuado.
Esto permitió a los usuarios reproducir contenido multimedia básico sin problemas. Ver vídeos ocasionales tampoco fue un problema con este chip. La
caché de nivel 3 existente de 2 MB jugó un papel importante. Ayudó a mejorar notablemente la capacidad de respuesta del sistema. Esto contribuyó a una experiencia de usuario general más fluida.
Para los usuarios con requisitos informáticos básicos, el
Intel Celeron 1005M fue una opción muy razonable. Ofreció un rendimiento básico estable para las necesidades diarias.
- Arquitectura Ivy Bridge U de bajo consumo
- Gráficos integrados suficientes para multimedia
- Caché de nivel 3 de 2 MB para mejorar la respuesta del sistema
- Fabricación en proceso de 22 nm