El
Intel Core i3-2310M se presentó en su lanzamiento como un procesador móvil fiable. Se basó en la avanzada
arquitectura Sandy Bridge H. Fabricado con el entonces moderno proceso de 32 nm, logró un notable equilibrio entre potencia de cálculo y eficiencia energética. Una de sus características particularmente positivas fue la
tarjeta gráfica integrada Intel HD Graphics 3000.
Esta tarjeta gráfica hizo que el sistema fuera apto para las tareas multimedia cotidianas y permitió la visualización sin hardware adicional. Incluso hoy en día, este procesador es capaz de manejar sin esfuerzo los desafíos cotidianos, como la navegación web o las aplicaciones de oficina. Otra característica que subrayó su rendimiento en ese momento fue la generosa
caché de nivel 3 de 3 MB.
Esto aseguró un acceso rápido a los datos y contribuyó a la respuesta general fluida del sistema. Con un ancho de banda de memoria de 21 GB/s, pudo satisfacer de manera óptima las necesidades de su tiempo. Observamos que el
Intel Core i3-2310M todavía forma una base sólida en muchos dispositivos antiguos.
Es una opción constante para los usuarios que no necesitan una gran potencia gráfica o de cálculo. Este procesador representa una era de tecnología informática móvil sólida.
- Arquitectura Sandy Bridge H
- Tarjeta gráfica integrada Intel HD Graphics 3000
- Caché de nivel 3 de 3 MB
- Proceso de fabricación de 32 nm