El
HiSilicon Kirin 925 fue en su momento un procesador notable para dispositivos móviles. Combinaba hábilmente la potencia bruta con una alta eficiencia energética. En el corazón de este chip se encontraban cuatro potentes núcleos
Cortex-A15, acompañados de cuatro núcleos
Cortex-A7 de bajo consumo.
Esta configuración llamada big.LITTLE permitía una adaptación dinámica a diversas tareas, asegurando un uso equilibrado en todo momento. El Kirin 925 se fabricó utilizando el proceso de 28 nanómetros, que se consideraba muy avanzado en ese momento y contribuyó significativamente a una buena gestión de la energía.
La unidad gráfica integrada, una ARM Mali-T628 MP4, también proporcionaba un rendimiento gráfico sólido, lo que permitía que muchas aplicaciones y juegos funcionaran sin problemas. Recordamos bien el funcionamiento fiable de los dispositivos con este chip. Permitió una experiencia de usuario fluida en el día a día, y su sofisticado diseño lo convirtió en una opción popular en su clase de dispositivos.
- Arquitectura Big.LITTLE para un rendimiento equilibrado
- Proceso de fabricación eficiente de 28 nanómetros
- Unidad gráfica integrada ARM Mali-T628 MP4