El
HiSilicon Kirin 655 representó un notable procesador móvil. Fue desarrollado en una era en la que la eficiencia energética estaba ganando cada vez más importancia. Este chip se basó en una bien pensada arquitectura
Cortex-A53. Permitió un rendimiento muy equilibrado para una variedad de aplicaciones cotidianas.
Particularmente destacable fue la fabricación en el entonces avanzado
proceso de 16 nm. Esta moderna tecnología contribuyó significativamente a su buena eficiencia energética. Para los dispositivos de su clase en ese momento, esto ofreció una clara ventaja. Además, la unidad gráfica integrada, la ARM Mali-T830 MP2, entregó constantemente capacidades sólidas.
Aseguró una experiencia de usuario agradablemente fluida para la reproducción de medios. Incluso los juegos más ligeros y diversos contenidos multimedia se presentaron de forma atractiva. Nos sorprendió lo bien que cumplió con muchos requisitos en ese momento. El
HiSilicon Kirin 655 ofreció un rendimiento general fiable para su clase de dispositivo.
Demostró ser una opción consistentemente sólida para los teléfonos inteligentes en el segmento de gama media. Este procesador demostró de manera impresionante lo que los diseños eficientes podían lograr en el sector móvil.
- Rendimiento equilibrado y alta eficiencia energética
- Fabricación avanzada de 16 nm
- Unidad gráfica integrada sólida (ARM Mali-T830 MP2)