El
AMD Athlon X4 835 representó en su momento una opción inteligente para usuarios con presupuesto limitado. Equipado con la arquitectura
Carrizo, ofrecía una base sólida para las tareas cotidianas. Sus cuatro núcleos de procesador permitían una
multitarea fluida y flujos de trabajo sin problemas.
Era excelente para aplicaciones de oficina, navegación y reproducción de medios. Una gran ventaja siempre fue su convincente relación calidad-precio. Esto permitía ensamblar sistemas informáticos rentables pero capaces. Dado que el
AMD Athlon X4 835 no traía su propia unidad gráfica, esto abría una valiosa libertad para los usuarios.
Es decir, uno podía elegir una tarjeta gráfica dedicada según sus propias necesidades. Esta era una opción particularmente atractiva para construir PCs para juegos asequibles. Otras aplicaciones que requerían una GPU específica también se beneficiaron de ello. Nos sorprendió en su momento el rendimiento que ofrecía este procesador por su precio.
Ha prestado un buen servicio de forma fiable a muchos sistemas durante años.
- Cuatro núcleos de procesador para multitarea
- Excelente relación calidad-precio
- Flexibilidad gracias a la elección de tarjeta gráfica dedicada