El
Intel Celeron G1620T, un producto de la arquitectura
Ivy Bridge S, fue diseñado en su día como una solución rentable y de bajo consumo. Este procesador, fabricado con el entonces avanzado proceso de 22 nm, sigue proporcionando una base funcional para las necesidades básicas en la actualidad.
Su punto fuerte reside en su destacada
eficiencia energética, lo que lo hacía ideal para sistemas en los que el consumo de energía era una prioridad. Otra característica útil es la unidad gráfica integrada, Intel HD Graphics (Ivy Bridge GT1). Permite una salida de pantalla básica sin una tarjeta gráfica dedicada y es compatible con aplicaciones multimedia sencillas.
Con una caché de nivel 3 de 2 MB, también podía ofrecer una experiencia sorprendentemente ágil para su clase. El ancho de banda máximo de la memoria es de 21 GB/s, lo que era más que suficiente para las aplicaciones comunes en aquel momento. Aunque el
Intel Celeron G1620T no es un procesador de alto rendimiento, ha demostrado ser un socio fiable y económico para las tareas cotidianas sencillas.
Todavía encuentra su lugar en los PC de oficina delgados, los centros multimedia o como base para los pequeños servidores domésticos. Nos sorprendió lo útil que puede seguir siendo para ciertas aplicaciones de nicho.
- Alta eficiencia energética
- Unidad gráfica integrada
- Fiable para tareas básicas
- Caché de nivel 3 de 2 MB