El
AMD A10-6790K fue un procesador notable en su época. Ofrecía una unidad gráfica integrada que era perfectamente adecuada para muchas aplicaciones en aquel entonces. Con la
AMD Radeon HD 8670D en el mismo chip, los usuarios podían construir un sistema sin una tarjeta gráfica separada. Esta fue una gran ventaja para los compradores preocupados por el precio o los sistemas compactos.
El procesador se basó en la arquitectura
Richland, que fue un desarrollo posterior de los núcleos
Piledriver. Fue fabricado utilizando el proceso de 32 nm. Su fuerza radicaba en el rendimiento combinado para las tareas cotidianas. Esto abarcaba desde aplicaciones de oficina hasta la reproducción de vídeos HD.
La solución gráfica integrada incluso permitía jugar a algunos títulos más antiguos.
Es de destacar la versatilidad de esta APU. La fusión de la CPU y la GPU en un solo die fue un concepto central para AMD. Proporcionó una base sólida para los PC multimedia. Con 4 MB de caché de nivel 3, el
AMD A10-6790K podía procesar datos de forma eficiente.
El ancho de banda máximo de la memoria era de 30 GB/s. Incluso hoy en día, este procesador puede seguir cumpliendo su propósito en sistemas muy sencillos. No hay que esperar milagros, pero es suficiente para las tareas básicas.
- Unidad gráfica integrada (AMD Radeon HD 8670D)
- Concepto APU eficiente (CPU y GPU en un chip)
- Buena idoneidad para tareas cotidianas y PC multimedia