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Samsung Exynos 7870, un chip de Samsung, ofrecía en su momento una base sólida para dispositivos móviles. Su fabricación en 14 nanómetros era notable. Esta tecnología permitía una muy buena eficiencia energética. Así, el procesador contribuía a una mayor duración de la batería. En su interior, funciona una arquitectura
Cortex-A53.
Ocho núcleos aseguraban un rendimiento equilibrado en las tareas cotidianas. Las aplicaciones funcionaban con fluidez con él. La multitarea también era posible de forma fiable. La unidad gráfica integrada era una ARM Mali-T830 MP1. Ofrecía suficiente potencia para medios y juegos sencillos. La caché de nivel 2 de 2 MB soportaba adicionalmente los núcleos.
Ayudaba a proporcionar rápidamente los datos utilizados con frecuencia. Pudimos observar lo fiable que funcionaba este procesador en la vida cotidiana. Dominaba las exigencias diarias de muchos usuarios. Esto incluía la comunicación, la navegación por la web y el entretenimiento ligero. El Exynos 7870 era un componente básico probado.
Combinaba bien la funcionalidad con la eficiencia.
- Fabricación eficiente de 14 nm
- Arquitectura Cortex-A53 equilibrada
- Gráficos ARM Mali-T830 MP1 integrados