El
Intel Atom Z3530, un procesador basado en la arquitectura
Moorefield, fue diseñado específicamente para su uso en dispositivos móviles. Este chip, fabricado con el avanzado proceso de 22 nanómetros, era conocido en su momento por su notable eficiencia energética. Esto permitió a los fabricantes lanzar tabletas y teléfonos inteligentes con una duración de batería impresionantemente larga.
Una clara ventaja era la solución gráfica integrada, una PowerVR G6430. Ofrecía un rendimiento bastante útil para los requisitos de las aplicaciones cotidianas y los juegos más ligeros en ese momento. Con 2 MB de caché de nivel 2, el
Intel Atom Z3530 estaba bien equipado para las tareas de su clase de dispositivo.
El ancho de banda máximo de memoria de 13 GB/s también contribuyó a una experiencia de usuario en gran medida fluida. Nos sorprendió lo mucho que podía hacer este chip compacto en ese momento. Era una prueba de que incluso los procesadores pequeños pueden ofrecer una funcionalidad fiable. Incluso hoy en día, hay dispositivos con este procesador que pueden manejar fácilmente tareas básicas como navegar o recuperar correos electrónicos.
Representaba una solución sólida y funcional para su época.
Alta eficiencia energéticaGráficos PowerVR G6430 integradosFiabilidad para aplicaciones móvilesFabricado en 22 nanómetros