El
AMD A8-3870K representó en su momento un importante avance en la gama de procesadores principales de AMD. Era una APU, o Unidad de Procesamiento Acelerado. Esto significaba que combinaba de forma inteligente núcleos de procesamiento y una unidad gráfica en un único chip.
Especialmente destacable era la gráfica integrada, la AMD Radeon HD 6550D.
En su momento, esta ofrecía una solución convincente. Cumplía con los requisitos visuales básicos e incluso permitía jugar fluidamente a títulos más ligeros. A menudo no era necesaria una tarjeta gráfica separada. Este procesador se fabricó utilizando el proceso de 32 nanómetros. Su arquitectura
Llano subyacente era conocida precisamente por esta eficiente integración.
Otra característica del
AMD A8-3870K era su multiplicador desbloqueado. Esto ofrecía a los usuarios expertos y a los entusiastas la bienvenida oportunidad de realizar overclocking. De este modo, las velocidades de reloj podían ajustarse manualmente y obtenerse un rendimiento adicional del sistema.
Equipado con 4 MB de caché de nivel 3, proporcionaba una base sólida para las tareas de su época. El ancho de banda máximo de la memoria alcanzaba los 26 GB/s. Para las tareas informáticas cotidianas y la reproducción de contenidos multimedia, era un componente fiable. Representaba una opción inteligente y con un precio atractivo para muchos usuarios.
Lo vimos como una solución equilibrada de rendimiento de CPU y GPU.
- Gráficos AMD Radeon HD 6550D integrados
- Multiplicador desbloqueado para overclocking
- Rendimiento equilibrado de CPU y GPU