Una mirada al
AMD Phenom II X6 1035T revela un procesador que fue una opción realmente interesante en su momento. Basado en la arquitectura
Thuban, trajo consigo
seis núcleos físicos. Esta cantidad de núcleos fue una ventaja significativa en ese momento para aquellos que valoraban la multitarea.
Podías ejecutar fácilmente varios programas en paralelo. También ofrecía un rendimiento considerable para ciertas aplicaciones profesionales.
El procesador se fabricó utilizando el proceso de fabricación de 45 nm. Esto era común en ese momento y permitió la integración de los muchos núcleos.
Otra característica positiva fue la
caché de nivel 3 de 6 MB, de un tamaño bastante generoso. Este búfer contribuyó significativamente a un procesamiento de datos fluido. El ancho de banda de memoria máximo alcanzó unos respetables 21 GB/s. Eso fue suficiente para la mayoría de las aplicaciones de la época.
El
AMD Phenom II X6 1035T se consideraba un socio fiable para el escritorio. Demostró de manera impresionante el potencial de la plataforma K10. Para los usuarios que buscaban una combinación equilibrada de número de núcleos y caché, era una buena opción. Representó una era en la que AMD ofrecía sólidas opciones de seis núcleos en el segmento general.
- Seis núcleos físicos
- Arquitectura Thuban
- Caché de nivel 3 de 6 MB