El
AMD A10-7870K representó una opción muy interesante en el momento de su lanzamiento. Como la llamada APU (Unidad de Procesamiento Acelerado), combinaba el rendimiento de la CPU y los gráficos en un solo chip. Esta fue una gran ventaja para los sistemas con espacio o presupuesto limitados. La unidad gráfica integrada es particularmente digna de mención.
Se llamaba AMD Radeon R7 - 512 (
Kaveri). Esto ofreció un rendimiento sorprendentemente útil para muchos juegos y aplicaciones. Recordamos bien lo bien que funcionó esta solución integrada. La base era la arquitectura
Kaveri, fabricada en 28 nm. Este era un estándar común en la fabricación de chips en ese momento.
Con 4 MB de caché de nivel 3, el procesador admitía sus núcleos de procesamiento. Se disponía de un ancho de banda de memoria máximo de 34 GB/s. Esto fue crucial para la solución gráfica. También se proporcionó soporte para PCIe 3.0. Esto aseguró una buena conectividad para las tarjetas de expansión.
El
AMD A10-7870K fue una elección bien pensada. Era adecuado para aplicaciones cotidianas versátiles. También era muy posible jugar ocasionalmente con él. Ofreció una plataforma completa.
- Unidad de gráficos integrada (AMD Radeon R7 - 512 Kaveri)
- Concepto APU (CPU y GPU en un chip)
- Rendimiento sólido para tareas cotidianas y juegos ligeros
- Soporte para PCIe 3.0 y 34 GB/s de ancho de banda de memoria