El
Intel Core i5-3360M fue en su día un procesador móvil muy fiable. Se basaba en la arquitectura
Ivy Bridge H y ofrecía una base sólida para muchos portátiles. Particularmente notable fue su fabricación utilizando el entonces avanzado proceso de 22 nanómetros. Esto contribuyó significativamente a una buena eficiencia energética y, por lo tanto, a una mayor duración de la batería.
Su rendimiento era perfectamente adecuado para la mayoría de las tareas cotidianas y las aplicaciones ofimáticas comunes. Navegar por Internet y reproducir contenido multimedia también era posible sin ningún problema. Otra ventaja era la unidad gráfica integrada, la Intel HD Graphics 4000. Permitía una presentación visual atractiva sin una tarjeta gráfica adicional.
Era bastante adecuada para juegos casuales o edición de imágenes básica. El procesador también tenía 3 MB de caché de nivel 3. Esto apoyaba el procesamiento rápido de datos y mejoraba notablemente la capacidad de respuesta del sistema. Con un ancho de banda de memoria máximo de 26 GB/s, podía gestionar los datos de forma eficiente.
Nos sorprendió en su momento lo bien equilibrado que estaba este paquete general para las tareas cotidianas. El
Intel Core i5-3360M representaba una solución extremadamente práctica para muchos usuarios.
- Proceso de fabricación de 22 nm
- Gráficos integrados Intel HD Graphics 4000
- 3 MB de caché de nivel 3
- Rendimiento fiable para las tareas cotidianas