El
Intel Core i3-4110M fue en su día el corazón de muchos portátiles. Se basa en la estable arquitectura
Haswell y se fabricó con el proceso de 22 nanómetros. Su desarrollo apuntaba a un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia energética. Una característica especialmente apreciada eran los gráficos integrados.
La Intel HD Graphics 4600 proporcionaba una base sólida para las tareas visuales cotidianas. La reproducción fluida de vídeos HD era fácilmente posible. Las aplicaciones ofimáticas sencillas y la navegación por Internet también funcionaban a la perfección. Este procesador móvil demostró ser extremadamente fiable en el uso diario.
Dominó las necesidades informáticas básicas de su época sin mucho esfuerzo. Con 3 MB de caché de nivel 3, apoyaba eficazmente la velocidad del sistema. El ancho de banda máximo de memoria de 26 GB/s era perfectamente adecuado para su aplicación en aquel momento. Todavía nos encontramos con este procesador en algunos dispositivos hoy en día.
Allí, realiza fielmente su servicio para tareas menos exigentes. Sigue siendo una opción funcional para tareas como el procesamiento de textos o el correo electrónico. Representa una era de tecnología de portátiles sólida y duradera.
- Gráficos Intel HD Graphics 4600 integrados
- Arquitectura Haswell de bajo consumo
- Rendimiento fiable para tareas cotidianas
- Adecuado para uso sencillo en la oficina e Internet