El
Intel Celeron E3300 fue en su momento un modelo de entrada muy popular. Ofrecía una base sólida y fiable para las tareas informáticas cotidianas en innumerables hogares y oficinas. Este procesador se fabricaba con el eficiente proceso de 45 nanómetros y se basaba en la probada arquitectura
Wolfdale.
Esto lo convertía en una opción particularmente
rentable para los usuarios que buscaban un sistema funcional. Lo vimos a menudo en ordenadores para actividades básicas como el procesamiento de textos, la comunicación por correo electrónico y la simple navegación por Internet. Su caché integrado de nivel 2 de 1 MB ayudaba a garantizar un rendimiento adecuado para estas aplicaciones.
Además, su ancho de banda de memoria máximo de 17 GB/s era apropiado para su clase. El Celeron E3300 nunca fue diseñado para cálculos altamente complejos o aplicaciones con uso intensivo de gráficos. Pero por su precio, ofrecía una solución realmente convincente. Cumplió su tarea como un procesador de trabajo asequible con gran éxito.
Incluso hoy en día, este procesador se encuentra ocasionalmente en sistemas más antiguos. Allí, realiza de manera fiable su servicio para aplicaciones muy sencillas sin ser abrumador.
- Solución rentable para sistemas de entrada
- Fiable para tareas cotidianas de oficina e Internet
- Basado en la eficiente arquitectura Wolfdale (45 nm)
- Dispone de 1 MB de caché de nivel 2