El
Intel Atom D2550 fue en su día un componente clave de muchos sistemas compactos. Este procesador, fabricado en 32 nm, se basaba en la arquitectura
Cedarview. Fue diseñado específicamente para aplicaciones donde un bajo
consumo de energía era crítico. A menudo lo veíamos en mini-PCs económicos o como pieza central de soluciones integradas.
Una de sus fortalezas era la unidad gráfica integrada, la Intel
GMA 3650. Esto permitía una salida de imagen básica y podía manejar tareas multimedia sencillas. Sin duda, se podían ver películas o navegar por Internet con él.
El
Intel Atom D2550 ofrecía en su momento un rendimiento práctico para las aplicaciones cotidianas.
Nunca fue concebido para cálculos complejos, sino más bien para servicios sencillos y fiables. Con un ancho de banda de memoria máximo de 9 GB/s, estaba bien equipado. Una caché de nivel 3 de 1 MB apoyaba su rendimiento. Este chip representaba una solución rentable. Permitió la construcción de dispositivos que consumían poca energía y ahorraban espacio.
Este fue un aspecto importante en ese momento.
- Bajo consumo de energía
- Gráficos Intel GMA 3650 integrados
- Ideal para sistemas compactos y sencillos
- Basado en la arquitectura Cedarview (fabricación de 32 nm)