El
AMD A6-3670K, un procesador de la arquitectura
Llano, fue una sabia elección para muchos. Fabricado con el probado proceso de 32 nanómetros, sentó las bases para sistemas versátiles. Una de sus mayores fortalezas fue la
unidad gráfica integrada, la AMD Radeon HD 6530D. Esta ofrecía un rendimiento gráfico sólido sin necesidad de una tarjeta gráfica separada.
Para los usuarios preocupados por el precio que aún querían un sistema capaz, esto fue una verdadera ventaja. La
K en el nombre del producto también significaba un
multiplicador desbloqueado. Esto les dio a los usuarios expertos en tecnología la libertad de ajustar las velocidades de reloj y así explotar todo el potencial del chip.
Todavía se podía echar una mano aquí, lo que apreciamos mucho en ese momento. Para las tareas informáticas cotidianas, el
AMD A6-3670K ofrecía un rendimiento realmente bueno. Fue una opción confiable para navegar por la web, editar documentos o incluso para aplicaciones multimedia más ligeras.
Con 4 MB de caché de nivel 3 y un ancho de banda de memoria de 26 GB/s, este procesador ofrecía un paquete general coherente. Incluso hoy en día, todavía se puede utilizar para trabajos de oficina básicos o como base para un centro multimedia. Ha demostrado ser una pieza de hardware robusta.
- Unidad gráfica integrada AMD Radeon HD 6530D
- Multiplicador desbloqueado para overclocking
- Rendimiento robusto para las tareas cotidianas
- Base sólida para sistemas de bajo costo