El
AMD A10-7300, un procesador móvil de la generación
Kaveri, ofrecía entonces una interesante combinación de CPU y GPU. Es especialmente destacable la unidad gráfica integrada, que se encuentra directamente en el chip. La AMD Radeon R6 (Kaveri) integrada permitía un uso fluido de las aplicaciones cotidianas.
Esta solución gráfica también era adecuada para juegos casuales. Esto ahorró a muchos usuarios la compra adicional de una tarjeta gráfica separada. Este aspecto convirtió al
AMD A10-7300 en una solución rentable y versátil. Así, se convirtió en una opción sólida, especialmente para los portátiles multimedia.
La fabricación se realizó mediante el entonces habitual proceso de 28 nanómetros. Recordamos que esta solución APU prestó un buen servicio a muchos usuarios. El uso compartido de memoria para la CPU y la GPU era una característica fundamental de la arquitectura
Steamroller. El procesador también disponía de 4 MB de caché de nivel 3, lo que mejoraba notablemente el rendimiento general del sistema.
En general, el
AMD A10-7300 era una opción consistentemente sensata. Ofrecía un rendimiento equilibrado para el usuario medio de la época. Esto lo convirtió en una opción popular en su clase.
- Unidad gráfica integrada AMD Radeon R6
- Solución rentable y versátil
- Rendimiento equilibrado para uso móvil
- Caché de nivel 3 de 4 MB